Las Farc hacen una pausa unilateral en los Diálogos de Paz

“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”: (Art. 22, Constitución Política de Colombia”). La paz debe ser garantizada pero jamás debe ser el garante manipulador del terrorismo y la impunidad. 

Las Farc hoy hace una pausa en la mesa de negociación, le metieron otro gol caguanero al país con la gravedad de un Marco Jurídico de impunidad y la ñapa internacional, las Farc ya recuperaron sus medios internacionales, canales de financiación y adeptos políticos, rutas comerciales, protagonismo… se fortalecieron con la vitrina política que Santos les dio.  

Sin Dialogos o con Dialogos las Farc ganan y el país pierde, se han oxigenado en la Habana y aunque el circo se acabe se quedan los payasos en Cuba bajo el amparo de países prosocialistas y los misioneros de la “Media Luna de la muerte” que han pactado en el Foro de Sao Paulo tomarse la joya de la corona para el socialismo:  Colombia.  

El gob entregó la institucionalidad haciendole ojitos a las exigencias de las Farc con una Constituyente y ahora involucra a los colombianos con un Referendo para legitimizar las pretenciones de grupos terroristas sedientos de impunidad ante un afán del alto a 50 años de sangre derramada en el país.  

Las palabras de hoy bajo la vocería de Pablo Catatumbo son intentos desesperado que buscan es manipular los colombianos para que reaccionemos a favor de la paz votando el Referendo que convocó ayer el pdte Santos con preguntas tramposas como “Ud quiere la paz”… Las Farc no da puntada sin dedal, aquí hay gato encerrado.  Con la reacción de las Farc, Santos quedó como martir al mandar el Referendo al Congreso.

La paz es una obligación constitucional pero en la cama de la paz no podemos dormir con la impunidad y la indignación de la institucionalidad colombiana. Las Farc quieren Constituyente con sus propias leyes, saben q no aprobamos sus exigencias ni con el Referendo de Santos, hoy hacen una pausa en la Mesa pero se quedarán en Cuba haciendo política internacional para fortalecer la vitrina en el exterior. Ganaron mucho y nosotros perdimos a tal punto de estar a portas de un Estado fallido.  

Qué pasa ahora con los países garantes? Se viene presión sobre Colombia porque ya dijo en otras palabra las Farc que paraban por culpa del gobierno… Vea pues que demagogia tan hijuemadre!

La paz de Santos no es mi paz.

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A la Bestia o Antimesias no le gustarán las mujeres y no nacerá en Europa

Frecuentemente oímos señalar a Napoleón, Mussolini, Stalin, Hitler, Sadam Hussein, Bush, etc, como figuras del Anticristo o la Bestia, y curiosamente ninguno de ellos fue o es un líder religioso prominente, sino más bien figuras políticas con afanes de grandeza y de poder absolutos.

Hoy, en los círculos religiosos y conservadores, se suele estigmatizar al Papa con acusaciones que llegan hasta el extremo de lo injustificable. Se afirma que él es el Anticristo apocalíptico que conducirá al mundo a la Tercera Guerra Mundial con la ayuda del Falso Profeta, el cual obrará milagros portentosos para seducir a las masas incrédulas.

Por la internet aparecen fanáticos que proclaman a todo pulmón que el Papa es el Anticristo, y que el cardenal Lustiger será el futuro y final Papa que conducirá al mundo a su climax o a su desastre final con la ayuda del Falso profeta. Y aunque por mi parte creo que la iglesia Católica dista de ser cristiana y apostólica, no creo valedero sostener que el último Papa será la Bestia apocalíptica o daniélica.

 

Las Escrituras cristianas y judías revelan las Características de la Bestia:

 

1. Será un hombre de carne y hueso. Daniel 7:24-25

2. Surgirá o aparecerá de entre una unión de países árabes, a 10 reyes o líderes políticos les otorgará un poder absoluto. Daniel 7:24, Apocalipsis 17:12-13.

3. Negociará y confirmará un tratado de paz por 7 años entre judíos y árabes por igual, pero lo quebrantará 3 ½ después. Daniel 9:27.

4. Su reino será un imperio Griego revivido, pero políticamente diferente. Daniel 2:31-44.

5. Él “arrancará” o hará desaparecer 3 otros reyes o presidentes de la Unión árabe. Daniel 7:8, 7:24, Sal. 83:18.

6. Hablará de “paz” como su táctica principal. Daniel 8:25.

7. Su reino de 10 naciones se aliarán en un reinado o gobierno de dominio mundial (con Europa). Daniel 7:1-8, Apocalipsis 13:1-3.

8. Él será promovido por su socio religioso que hace milagros, denominado el Falso Profeta. Apocalipsis 13:11-14.

9. Él tendrá aparentemente poderes sobre los humanos. Por un tiempo lo perderá y después lo va a recobrar (“herida sanada”) Apocalipsis 17:8.

10. Será locuaz y convincente como Hitler. Daniel 7:20, 8:23.

11. Él será precedido por siete reyes. Él será el octavo rey. (el Mahdi islámico en el movimiento ismaelíta será el octavo http://es.wikipedia.org/wiki/Mahdi)

12. Tres años y medios después de la confirmación del pacto de paz pactada, este líder, el Anticristo, se sentará en el Templo judío en Jerusalén reclamando ser “Dios” o divino. Daniel 9:27, 11:31, 12:11, Mateo 24:15-21, II Tesalonicenses 2:3-4.

13. Él será alabado, elogiado, y reconocido por los pueblos de la tierra. Daniel 7:8, 8:23.

14. Él perseguirá a la gente que no quiera adorarlo como a Dios y a muchos matará. Daniel 7:21, Apocalipsis 13:7, 20:4.

15. Él dominará prácticamente a todo el mundo, pero igualmente encontrará oposición. Apocalipsis 12:14,15; Daniel 11:44.

16. Él honrará y se apoyará en la fuerza militar (su poderío militar). Daniel 11:31.

17. Él no tendrá amor por las damas por ser probablemente será  homosexual o eunuco. Daniel 11:37.

18. No hará caso del Dios de sus padres, ni a dios alguno. Daniel 11:37

19. El utilizará el número místico 666 como señal distintiva. Apocalipsis 13:18

20. Él intentará cambiar los tiempos y la ley (las de los Judíos). Daniel 7:25.

21. Él, sus hordas y su nación serán destruidos por el mismo Mesías en el valle de Jezreel y todos se asombrarán. II Tesalonicenses 2:8, Daniel 7:11, Apocalipsis 19:20, 20:10.

22. Manejará un movimiento político basado en la recompensa con tierras a los que adoren a su propio dios ( Daniel 11.39 ).

23. Despojará de tesoros a Egipto y Libia y Etipía lo seguirán ( Daniel 11.42-43).

24. Se quedará solo al final ( Daniel 11.45 ).

Aspectos que apuntan al laicismo del Anticristo:

El hecho de que este enigmático personaje sólo pensará (Daniel 7:25) cambiar los tiempos y ley (y aparentemente sin éxito) nos lleva a concluir de que el Anticristo no sale del Papado Romano, el cual sí cambió los tiempos y la ley hace ya mucho tiempo, con el calendario que manejamos actualmente y las cartas papales, las cuales son la base del catolicismo.

El hecho de que se apoye en la fuerza militar, nos lleva a pensar que será un líder político y no alguien religioso que se apoya en Dios.

También dice el profeta Daniel que la Bestia no hará caso “del Dios (singular) de sus padres, ni a dios alguno” (Dan. 11:37). Esto nos indicaría que este abominable hombre no es un líder religioso, ya que si lo fuera, el profeta hubiera dicho algo así como “no hará caso de su Dios”. Más bien él creerá ser una suerte de César divino con el poder de dar vida o matar. Lo que sí no hay duda es que los padres del Anticristo parecen ser personas que lo instruyeron en la fe monoteísta.

Jesús jamás identificó al anticristo como una persona o líder religioso cuando en Mateo 24:15 él advierte a sus oyentes de la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel en el lugar santo (Dan. 12:11). ¿Quién o qué era esa abominación desoladora en el lugar santo de que habló Daniel? Algunos creen que fue un ídolo (la imagen del anticristo-bestia de ese momento) que hizo introducir dentro del Templo el rey Antíoco Epífanes IV (175 a.C) para ser adorado. Debido a esto, Antíoco Epífanes se ha convertido en el tipo más claro de la Bestia, siendo la revuelta de los macabeos un modelo de la gran tribulación. Durante 1.150 días (2.300 tardes y mañanas de sacrificios) el santuario estuvo desolado hasta que fue vuelto a consagrar durante una ceremonia que hoy día se celebra como la Fiesta de Januca. Otros creen que la Bestia es un ser aún mas malvado.

Según lo dicho por Jesús en Mateo 24:15 algunas personas dicen que se cumplió cuando Tito y sus hordas romanas destruyeron Jerusalem y su templo en el año 70 d.C., pero la mayoría creen que aun se encuentra en el futuro, en parte debido el término abominación desoladora. Como el ángel Gabriel le dijo a Daniel, que durante el tiempo de la ira, habrá un segundo y más grande cumplimiento de la profecía de su visión en el capítulo 8. Otro rey se levantará y repetirá las cosas que Antíoco realizó, una de las cuales será entrar en el Templo declarándose ser Dios, y exigiendo que la gente adore una estatua con su efigie.

Jesús dijo que este evento lanzaría la gran tribulación (Mateo 24:15-21), y Pablo dijo que el antimesias sería el que lo haría (2 Tesalonicenses 2:4). Las blasfemias de Antíoco no fueron específicamente repetidas cuando los romanos destruyeron el Templo en el 70 DC, y desde entonces no ha habido otro Templo.

Las similitudes entre este evento venidero y el que registra la historia, son tan obvias, que muchos eruditos están persuadidos que ese evento señala al otro, ya que nada en los años que intervienen se ajusta tan completamente a ese evento. Así que los tipos del anticristo final, como Antíoco Epífanes y el general Tito no fueron personajes o líderes religiosos de su época, sino políticos que querían mantener o aumentar su poder en el mundo de entonces.

Además, es curioso notar que Antíoco Epífanes IV descendió de la dinastía seléucida y fue rey de Siria, en tanto que Tito fue hijo del emperador romano Vespasiano que se convirtió en emperador de Roma a la muerte de su padre. Así que de alguna manera el anticristo final podría tener una genética Sirio-Romana (Oriental Medio y Europea). Por esta razón algunos creen ver en Abdullah II, el actual rey de Jordania, que nació en Amman del rey Hussein y su segunda esposa, la británica Antoinette Avril Gardner, al anticristo final que reúne las dos descendencias Sirio-Europea (considerando eventualmente a Jordania como parte del antiguo imperio Asirio en 722 a.C).

 

Más Evidencias de que el Anticristo no es un Europeo:

 

1. El reino del anticristo sale definitivamente de una de las divisiones del imperio de Alejandro Magno, de los cuales ni uno solo se ubica en Europa (Isa. 10:5).

2. El anticristo es llamado el “asirio” en las Escrituras (el asirio, es decir, un Seléucida, es esa división del Imperio Greco-Macedonio de donde se levantará, Isa. 14:25).

3. La Bestia es llamada  como “el rey del norte”. Obviamente Europa no está al norte de Israel (ver Daniel 11).

4. El “rey del norte” (que no es el “rey profético del norte”) era el rey de Asiria. (véase Daniel 11).

5. El “rey del norte” (Asiria) combatió contra el “rey del sur” (Egipto) exactamente como el “rey profético del norte” lo hará cuando el antimesias conquiste el país de Egipto (ver Daniel 11).

6. El reino del anticristo se expande, según las Escrituras, en tres direcciones hacia el sur, hacia el este y hacia la tierra agradable (la tierra agradable es la tierra que siempre han querido conquistar, Israel). Sabemos por Daniel 8:9 y el Apocalipsis de Juan que fuera de una de una de las 4 divisiones de Alejandro salió un cuerno pequeño, que creció excesivamente grande, hacia el sur y hacia el este y hacia la tierra agradable. Si este reino crece excesivamente grande en dirección al sur, este, y la tierra agradable (Israel), concluyo que estas direcciones señalan a 3 puntos que son mutuamente excluyentes de la brújula. El reino crece en 3 direcciones claras. Si el reino estuviera al Oeste de Israel, el este y la tierra agradable serían la misma dirección. Por lo tanto, el reino no está al oeste de Israel. Si el reino estuviera al Norte de Israel, el sur y la tierra agradable serían redundantes. En consecuencia, el reino no está al norte de Israel. Esto nos deja el sur de Israel y el este de Israel como nuestras 2 opciones. Tenemos que eliminar el sur de Israel porque el anticristo ataca y conquista al rey del Sur-Egipto. Esto nos deja con el este de Israel como el lugar del reino del anticristo.

8. Para efectuar una campaña militar hacia el Sur (Egipto) el anticristo establecerá sus cuarteles generales en Israel. Si él estuviese en Europa, obviamente él no podría efectuar esto (Realmente todo indica que el anticristo vuelve de una campaña sureña contra Egipto).

9. No hay Escrituras que digan que el anticristo es un personaje Europeo o Romano. Sin embargo, hay textos bíblicos que dicen que él es más bien un Asirio. Claro que si uno se detiene en Daniel 2 podría concluir que el Anticristo es Romano. Pero uno no puede, ni debe detenerse en Daniel 2, sino que debe incluir también a Daniel 7 y 8 en sus análisis.

10. El anticristo se presenta como surgiendo de entre diez reyes. Estos diez reyes o líderes son claramente naciones musulmanas y de ningún modo europeas. Porque el MCE tiene ahora 25 socios, lo que  nos hace pensar que la Bestia no saldrá del MCE sino del Oriente Medio.

A mi concepto, yo, @DidiSupergirl creo que la Bestia es el Mahdi, ahora las Escrituras afirman: “Aquí hay sabiduría: El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis” (Ap 13:18), cuando hace referencia ” El que tiene entendimiento, cuente el número”, señala claramente que será difícil identificarlo, pero no imposible, solo hay que seguir la pistas, y Dios nos dio muchas…

COMUNISMO Y NAZISMO, HERMANOS GEMELOS

A pesar de su popularidad, sobre todo en Suramérica, la teoría que pretende que el comunismo es una corriente totalmente opuesta al fascismo, es infundada y caduca. El comunismo y el fascismo son dos hermanos gemelos, dos doctrinas que comparten rasgos fundamentales comunes, desde el punto de vista ontológico e ideológico.

Esos dos totalitarismos, sin ser idénticos, comparten el hecho inaudito de haber implantado dos sistemas criminales de gobierno basados en la violencia y en la destrucción en masa. El comunismo y el fascismo son la emanación de una misma matriz: el socialismo. Esa corriente ideológica fue el caldo de cultivo de donde nacieron dos mesianismos que, en el siglo XX, estuvieron a punto de destruir la civilización humana.
César Rodríguez Garavito, director del Centro de Estudios Socio jurídicos de la Universidad de Los Andes, de Bogotá, no está al corriente de eso. El estima[1] que entre esas dos corrientes hay un abismo insondable. Que el fascismo es un extremismo “de derecha” y que el comunismo es su contrario: un extremismo “de izquierda”. Que entre los dos no hay nada en común, que los dos “están en las antípodas”. Pensar lo contrario es incurrir, según él, en un “esperpento ideológico”. El aduce que negar esa teoría equivale a “cerrarle todo el espacio ideológico a la izquierda democrática”.

Ese razonamiento erróneo muestra hasta qué punto la cultura marxista ha penetrado la universidad colombiana y congelado lastimosamente la evolución de la ciencia política del país.

El profesor Rodríguez evoca cinco sociólogos y politólogos que no han abordado sino de lejos esa temática. En cambio, el no parece reconocer los trabajos pioneros de Hannah Arendt, Raymond Aron, Claude Lefort, Alain Besançon, Robert Conquest, Martin Malia, Elie Halévy, Jean-François Revel, François Furet y Stéphane Courtois, conocidos intelectuales que produjeron los mejores estudios universitarios sobre el totalitarismo y sus dos atroces caras. Las obras de Alexandre Soljénitsyne, Vassili Grossman y Varlam Chalamov mostraron al mundo el Goulag soviético en todo su horror.

Si se examinan bien las cosas, en el pensamiento de los padres fundadores del socialismo “científico” se encuentran las semillas del control total de la sociedad, del Estado-partido, del genocidio, conceptos que son presentados por ellos como armas legítimas para edificar una sociedad perfecta, para forjar una humanidad radiante y desalienada.

Federico Engels pedía, en 1849, la exterminación de los húngaros, quienes estaban en plena rebelión contra Austria. En un artículo que envía a la Nueva Gaceta Renana, de su amigo Karl Marx, él aconseja eso y arrasar también a los serbios y a otros pueblos eslavos, así como a los bretones, los vascos y los escoceses. En un artículo de 1852 para esa misma revista, Marx, quien tratará más tarde de “negro judío” a su eminente rival Ferdinand Lassalle, se pregunta, por su parte, cómo hacer para liquidar “esos pueblos moribundos, los bohemios, los corintios, los dálmatas, etc.” ¿Puede alguien extrañarse de que Lenin, discípulo de esos dos célebres agitadores, fuera partidario de “barrer de la tierra esos insectos dañinos”, el enemigo burgués? ¿De que tras el golpe de Estado bolchevique, en 1917, Lenin apodara la comisaría de Justicia “comisaría de la exterminación social”? Lenin sabía que la realización integral del bolchevismo no se podía alcanzar sin apelar al totalitarismo.

Los fundadores del socialismo “científico” creían en la pretendida superioridad racial de los blancos. En las notas previas a la redacción de su Anti During, Engels, escribe: “Si, por ejemplo, en nuestros países, los axiomas matemáticos son perfectamente evidentes para un niño de ocho años, sin tener necesidad de recurrir a la experimentación, eso es a causa de la ‘herencia acumulada’. Por el contrario, eso sería muy difícil de enseñar a un bosquimano o a un negro de Australia.”

El concepto de raza obsesionaba a los autores del Manifiesto Comunista. Engels escribe en 1894 a un tal Borgious: “Para nosotros, las condiciones económicas determinan todos los fenómenos históricos, pero la raza es, en sí, un dato económico…” Engels despreciaba a los eslavos y estimaba que ellos no podrían acceder a la civilización. En un texto para la Nueva Gaceta Renana, del 15-16 de febrero de 1849, dice: “Fuera de los poloneses, los rusos y quizás los eslavos de Turquía, ninguna otra nación eslava tiene futuro, pues todos los otros eslavos carecen de las bases históricas, geográficas, políticas e industriales que son necesarias para la independencia y para la capacidad de existir. Naciones que no han tenido jamás su propia historia, que apenas alcanzan el grado más bajo de civilización… no son capaces de vida y no pueden jamás alcanzar la menor independencia.” Federico Engels consideraba que esa “inferioridad” eslava tenía causas “históricas”, y empeoraba su planteamiento al concluir que la mejora de eso era imposible por el factor de la raza.

Los comunistas no exterminan a los “enemigos del socialismo” invocando como pretexto la raza, como hicieron los nazis. Las exterminaciones comunistas fueron y son hechas bajo un pretexto de clase. De ambos lados los muertos fueron y son, en todo caso, millones de personas. Sin embargo, el principio clave de esas dos corrientes criminales es idéntico: es legítimo destruir todos los grupos raciales o sociales que erigen obstáculos a la realización del ideal socialista o nacional socialista. Los 85 millones de muertos dejados por el comunismo únicamente en Rusia y China son el resultado de esa mentalidad. ¿En ese contexto cómo puede decirse que el comunismo es más de “izquierda” que el nazismo?

El economista austriaco Friedrich von Hayek en su obra La Route de la servitude (1944), escribe que los nazis “no se oponían a los componentes socialistas del marxismo, sino a los componentes liberales, al internacionalismo y a la democracia”. Jean François Revel, autor de La Tentation totalitaire, recuerda que Hitler se consideró siempre como un socialista, que él había explicado a Otto Wagener[2] que sus desacuerdos con los comunistas eran “menos ideológicos que tácticos”. Revel agrega que ante los insípidos reformistas de la socialdemocracia en la época de la República de Weimar, Hitler prefería a los comunistas y que éstos le pagaron con creces esa actitud votando por él en 1933. La obra del filósofo alemán contemporáneo Ernst Nolte demuestra la importancia determinante y directa del marxismo en el nacimiento del nacional-socialismo[3].

¿Antípodas el nazismo y el comunismo? Fabricada por la propaganda leninista, esa visión no explica por que Stalin ayudó a Hitler a escamotear las prohibiciones del tratado de Versalles respecto del rearme alemán y por qué, más tarde, firmó el pacto germano-soviético de 1939, que desató la segunda guerra mundial y que fue aprobado por los partidos comunistas del mundo, incluido el colombiano. ¿No felicitó Stalin a Hitler, en junio de 1940, por su invasión de Francia?

¿Y Mussolini? ¿No era él un ferviente opositor de la guerra colonial en 1911, un fogoso orador antinacionalista, director del diario socialista Avanti y creador, con el apoyo de garibaldistas, socialistas, sindicalistas, anarquistas y socialistas revolucionarios, de Il Popolo, antes de hacerse expulsar del PS en 1914 y de convertirse en partidario de la guerra, de la aventura colonial y en jefe del partido fascista?

El debate sobre el paralelismo entre comunismo y nazismo ha conocido un notable progreso en los últimos años, gracias a la apertura de los archivos soviéticos y de los testimonios de los sobrevivientes del terror en Rusia y en la ex Europa del Este, cuyos primeros elementos aparecieron, es verdad, incluso antes del famoso discurso “secreto” de Khrushchev, de febrero de 1956, durante en XX congreso del PCUS.

El nazismo y el comunismo son doctrinas y regímenes igualmente criminales. Por su extensión y por sus metas, los genocidios por ellos cometidos son comparables, a pesar del carácter único de la Shoah. Sin embargo, si los nazis masacraban a los judíos por haber nacido judíos, los comunistas masacraban individuos, grupos y poblaciones enteras por pertenecer a una clase social, como los burgueses y los llamados kulaks, o por cumplir con las cuotas y las indicaciones estadísticas de destrucción en masa dadas personalmente por Stalin. Los comunistas no asesinaban a los judíos por ser ellos miembros de una “raza inferior”. Lo hacían luego de clasificarlos como miembros de una clase social “irrecuperable”, por lo tanto exterminable. En ambos casos la razón de esas condenas era haber nacido.

Pese a todo ello, el juicio que muchos se hacen hoy sobre los dos totalitarismos es diferente. Las atrocidades del nazismo fueron juzgadas y condenadas por tribunales, comenzando por el de Nüremberg. El régimen hitleriano es hoy reprobado por todo el mundo y es abundante la literatura, la documentación y los filmes que denuncian esa monstruosidad. En cambio, el comunismo y sus crímenes, por haber hecho parte la URSS del bloque que ganó la segunda guerra mundial, han sido eclipsados, amnistiados. De la descripción de los crímenes nazis el comunismo sacó una ventaja: desviar la atención sobre los crímenes de Lenin y Stalin. Y el “antifascismo” se convirtió, como dijera François Furet, en el “criterio esencial para distinguir los buenos y los malos”[4]. El derrumbe interno del régimen comunista de la URSS y Europa del Este señaló el triunfo de la democracia pluralista. El desafío de las nuevas generaciones es lograr que un alto tribunal internacional, condene solemne y universalmente el comunismo, para que esa pesadilla, como la del hitlerismo, no se repita. Los primeros pasos para lograr esto ya comenzaron en Europa. En Colombia parece que muy pocos lo saben.

Llama la atención que el profesor Rodríguez, luchando contra los hechos y contra la historia, intente disculpar el comunismo al no catalogarlo siquiera como un totalitarismo sino como un vago “autoritarismo”, y se pierda en distinciones arbitrarias al decir que el fascismo fue un fenómeno “urbano” mientras que el comunismo habría tenido un origen “campesino”.

A pesar de su retórica antimarxista, el nazismo fue, en realidad, como el comunismo, un movimiento jacobino, igualitario y plebeyo. Por eso los rasgos comunes entre ellos son notables. El historiador Jean Sévillia, los resume así: “culto del jefe, partido único, fusión del Estado y del partido, dislocación de la sociedad civil por ese aparato, obligación de adherir a la ideología del régimen, conversión de la política en guerra, movilización de las masas, propaganda permanente, vigilancia de los espíritus, mecánica represiva, exacerbación de la violencia, desprecio del derecho, eliminación de las élites tradicionales, reclutamiento de la juventud, odio de los valores antiguos y de toda religión.”[5]

¿El antisemitismo es un crimen únicamente “de la derecha”? Eso es lo que siempre trató de hacer creer Moscú. Sin embargo, en la URSS el antisemitismo siempre existió y sus efectos no fueron únicamente internos. Después de haber votado a favor de la creación de Israel, y de algunas semanas de entusiasmo por ese joven Estado, la URSS regresó a las posiciones clásicas de hostilidad del marxismo-leninismo y contestó la legitimidad de todo proyecto emancipador del pueblo judío. Tal hostilidad es una herencia de Karl Marx quien mostró su antipatía visceral por el judaísmo en La Cuestión judía, opúsculo escrito en 1843-1844, donde él llega a dos conclusiones terribles: “Cuando la sociedad logre suprimir la esencia empírica del judaísmo, y suprimir el tráfico de sus condiciones, el judío devendrá imposible” y “La emancipación social del judío, es la emancipación de la sociedad del judaísmo”. Alérgico a la alteridad, a la singularidad judía y de otros pueblos, Marx pretende que la revolución es el advenimiento a una humanidad purificada de las taras del judaísmo y de las otras alteridades, lo que explica por qué el progresismo de hoy aspira a una sociedad sin clases, uniforme, de seres “genéricos”, es decir exclusivamente “sociales”, exenta de intereses privados, singulares y plurales.

El escritor ruso Vassili Grossman y el historiador ruso Arkadi Vaksberg, llegan incluso a hablar de una “revancha póstuma” de las concepciones raciales del III Reich pues, a diferencia de lo que ocurrió en los años 1920 y 1930, el punto 5 de las hojas de vida y de los pasaportes devino después en la URSS, según ellos, más importante que el punto 6: el origen étnico prevalecía sobre el origen social. “A través de la actitud respecto de Israel y, más generalmente, de la población judía, el Kremlin renegó de la teoría de clases y del internacionalismo marxista (…) Destruido en los campos de batalla, el nazismo renacía triunfalmente en la esfera ideológica. (…) ‘Patriota’ devino sinónimo de ‘ruso’ –entiéndase étnicamente ruso— mientras que el occidentalismo era identificado al judaísmo.”[6]

Los ejemplos acerca de la cercanía entre nazismo y comunismo son muchos. Resumirlos excede los límites de este artículo. No obstante, la actualidad de esta discusión en Colombia es enorme. Ello explica quizás la virulencia de la respuesta del profesor Rodríguez contra el ex ministro Fernando Londoño mediante la cual el primero pretende clausurar el debate y estigmatizar una vez más a quienes intentan hacer avanzar la reflexión política.

Fernando Londoño habla, con razón, de una “tenaza fascista que se cierra” sobre Colombia. Lo que ocurre en Venezuela, Ecuador y Bolivia debe abrirnos los ojos. ¿Puede haber un fascismo de izquierda en América Latina? La respuesta es sí. El debate sobre el experimento “bolivariano” muestra una vez más que la frontera entre comunismo y fascismo es frágil. En la aventura chavista cristalizan y se mezclan con rara intensidad los dos elementos: por una parte, el leninismo agresivo y el castrismo belicoso y retrógrado, cuya síntesis pretende ser hecha por Marta Harnecker, y el extremismo de derecha, por el otro, militarista, antisemita y fascista del señor Ceresole, iluminado argentino cuyos textos hacen parte, también, del arsenal teórico central de los cuadros chavistas. El mimetismo de Chávez ante el régimen de La Habana, su convergencia con el proyecto ruso-nacionalista de Putin y con la dictadura islamista iraní, que pretende borrar de la faz de la tierra a Israel (y a los Estados Unidos), es la consecuencia práctica de las chapucerías ideológicas y económicas del chavismo y de la izquierda post-soviética y “alter-mundialista” que lo apoya, fascinados como están todos ellos por el islamismo militante, forma extrema y altamente eficaz, según ellos, de “anti-imperialismo”.

Sería irresponsable ignorar que desde el derrumbe de la URSS se forja una convergencia internacional neo-totalitaria (que el 11 de septiembre de 2001 no ha hecho más que acelerar). El politólogo francés Alexandre del Valle describe[7] así ese nuevo fenómeno: “Preconizando la lucha de las civilizaciones y de las religiones, declarando después la guerra al mundo judaico-cristiano en nombre de los ‘desheredados’ del resto del planeta, [el islamismo revolucionario] seduce tanto a los nostálgicos del tercer Reich pagano, decididos a erradicar el judaísmo y el cristianismo, como a los partidarios de la hoz y el martillo, dispuestos a combatir el Occidente ‘burgués’ y el ‘capitalismo’”. El chavismo y sus amigos latinoamericanos están lejos de oponerse a esa nueva convergencia totalitaria. Por el contrario, todos ellos se sienten poderosamente atraídos.

¿En ese contexto, cómo aceptar la pintura ingenua que algunos hacen del régimen chavista como un gobierno de izquierda ordinario que no amenaza las bases de la libertad en el continente? Cómo podría hablarse en Colombia de una pretendida “izquierda democrática” que le hace el juego a Chávez y pretender, al mismo tiempo, “servirle” al pueblo colombiano? En Colombia, los amigos de Chávez, el Polo Democrático Alternativo y ciertos liberales “de avanzada”, no son una “izquierda democrática”. Si el Partido Comunista Colombiano, núcleo en crisis pero núcleo dirigente del PDA, encarnara una izquierda “democrática”, ya habría cambiado de nombre y de programa y ya habría roto pública y realmente toda connivencia, directa o indirecta, con las Farc y demás bandas armadas “de izquierda” del país. Y ya habría repudiado la empresa subversiva castro-chavista que intimida a Colombia. El PDA no ha hecho nada de eso. Por el contrario, se hunde cada día más en un pantano de compromisos obscuros sin dejar de agitar el esperpento de la guerra civil y del odio de clase.

Este debate sobre el neo-totalitarismo es fundamental para Colombia, y es de alcance filosófico y político pues la lucha contra esa empresa destructora no será únicamente policiaco-militar, sino también política, filosófica, social y cultural. Esa lucha no es fácil, desde luego, pues los enemigos de la democracia, del ejercicio de la razón crítica y de la economía liberal están bien implantados. Quizás la prédica “progresista” contra el “imposible” fascismo de izquierda del profesor Rodríguez es un mensaje: no tocar ese tema que puede abrirle los ojos a muchos.

[1] En su réplica a un comentario del ex ministro de Justicia Fernando Londoño publicado en un diario bogotano en marzo de 2007. Ver El Tiempo, 21 de marzo de 2007.

[2] Otto Wagener, Hitler aus nächster nähe : Aufzeichnungen eines Vertrauten, 1929-1939, Francfort, 1978. Citado por Jean-Francois Revel en La grande parade, Plon/Pocket, París, 2000, página 122.

[3] Leer en particular Les Fondements historiques du national-socialisme, Editions du Rocher, Paris, 2002.

[4] François Furet, Le Passé d’une illusion. Essai sur l’idée communiste au XXé siècle, Editions Robert Laffont, París 1995.

[5] Le terrorisme intellectuel, Perrin/Tempus, París, 2004, página 199.

[6] Citado por Alexis Lacroix en Le socialisme des imbéciles, quand l’antisémitisme redevient de gauche, Editions La Table Ronde, París, 2005, página 29.

[7] Revista Politique Internationale, Paris, N. 102, hiver 2003-2004, página 266.
Publicado por Iván Budinich

http://www.twitlonger.com/show/n_1rltea0

En busca del pueblo perdido…

No se por qué extraña compulsión, o por qué oculto sentimiento masoquista, un buen día me decidí a leer los diarios y a mirar los noticieros televisivos.

Entre la maraña habitual de accidentes, asesinatos, desastres naturales y andanzas de los ricos y famosos, había una noticia que se reiteraba continuamente con muy pocas variantes: La masacre llevada a cabo por el ejército israelí contra el pueblo palestino. Una de mis pasiones es la investigación histórica, por lo que decidí averiguar cual era el origen de esta situación, y para ello, primero debía conocer la historia y la cultura palestinas.

Comencé investigando los pueblos que en la antigüedad habitaban en la región. Encontré hebreos, fenicios, amonitas, moabitas, pero palestinos… Había un pueblo cuyo nombre se asemejaba: los filisteos, pero no, por lo que se los palestinos son de origen más bien árabe, y los filisteos estaban emparentados con los cretenses, o sea que eran indoeuropeos.

Pasé de largo el período romano, pues el cuadro étnico de la zona no varió en lo más mínimo, al igual que en el período bizantino. Es cierto que algunos pueblos, como los moabitas y los amonitas desaparecieron, pero no ocurrió lo mismo con los hebreos y los fenicios (aunque estos últimos habitaban en lo que hoy es Líbano). Además otro cambio que se produjo es que la región, tras la última rebelión judía dejó de llamarse Judea para recibir el nombre de Filistia (en recuerdo de los cretenses filisteos). Pero nada de los palestinos.

En el siglo VII entraron los musulmanes. Eran kurdos y beduinos, pero no había palestinos. El nombre del lugar, Al Filistin (=Filistia), dependiente del Califato de Bagdad primero y del de Damasco después.

Llegaron los cruzados. Masacraron judíos, kurdos y algunos cristianos maronitas (por sus vestimentas fueron confundidos con musulmanes). Pero no encontraron palestinos.

Ya para ese entonces mi cabeza explotaba y la angustia me corroía: ¿DONDE ESTABAN LOS PALESTINOS?

En 1517 los turcos otomanos ocupan la región. En un censo que efectuaron aparecen setenta comunidades judías, treinta y cinco comunidades cristianas y varias tribus beduinas en el sur, sin contar a los habitantes de las ciudades, árabes que provenían de todas las provincias del imperio, comerciaban un tiempo y volvían a sus países de origen. ¿Y los palestinos?… bien, gracias.

En 1917 Inglaterra ocupa la región (que monótono, se va un ocupante y viene otro). Nace el Mandato de Palestina.

Ya estaba desesperándome cuando una luz de esperanza me golpeó: tenía ante mi tres facsímiles, dos de documentos de identidad del Mandato en los que en la parte de nacionalidad figuraba PALESTINO y un memorando de un funcionario británico a las autoridades de Londres con respecto a la cuestión de la nacionalidad palestina. Pero todo fue un fiasco. En los documentos, en vez de Abdul o Ibrahim me encontré con los nombres Samuel Cohen y Sara Goldstein de Cohen. En cuanto al memorando, decía, textualmente: “Hago saber a Su Excelencia que se está generando un problema muy grave con respecto a la cuestión de la nacionalidad en el Mandato, pues mientras los judíos gustosamente aceptan la denominación “Palestino”, los árabes la rechazan, pues afirman que Palestina es un invento de los sionistas y que ellos son ciudadanos sirios, dado que hasta la caída del Imperio Otomano Palestina dependía de la gobernación de Siria…”

Ya todos los psiquiatras del país me conocían y estaban a punto de internarme hasta que… ¡Si!… ¡Los encontré!… ¡Hallé por fin a los palestinos! Era en los titulares de un diario egipcio del año 1964 que decían: “Hoy es un día de júbilo para la Nación Árabe. En la ciudad de Alejandría, el Rais Gamal Abdel Nasser asistió a la fundación de la Organización para la Liberación de Palestina. Sus líderes son Ahmed Sukheyry y Yasser Arafat”

Luego seguía una descripción de la vida y obra de estos personajes. Lo primero que me llamó la atención es que el primero había nacido en Beirut (Líbano) donde su familia residía desde tiempo inmemorial y el segundo había nacido en El Cairo.

Que extraño: dos egipcios y un libanés… ¡PERO ESO QUE IMPORTA SEÑORES!… ¡YO HABIA SIDO CONTEMPORANEO DE UN HECHO QUE HACIA SIGLOS NO SE PRODUCIA!… ¡MIENTRAS QUE PARA RASTREAR EL ORIGEN DE PUEBLOS COMO LOS ITALIANOS, ESPAÑOLES, RUSOS, HEBREOS, ETC. TENIA QUE BUCEAR EN EL MAR DEL TIEMPO, CON SOLO AGARRAR UN DIARIO DE 1964,  PARA DESCUBRIR COMO HABIA NACIDO UN PUEBLO QUE HASTA ESE MOMENTO NO EXISTIA!

Tras descubrir esto le dije adiós a los psiquiatras, ya no los necesitaba. Por fin sabía quienes eran los palestinos.

 

Hablame de esa lluvia

Por si el silencio te acomete…
y recuerdas el lenguaje extraño que aprendiste a mi lado
O por si acaso es de noche en tu morada…
dejaré la puerta abierta…
A veces uno se encuentra con alguien que no está allí…
Óyeme así, como al descuido.
No te des mucha cuenta.
Quiero contarte…Sin decírtelo nunca.
Un nítido recuerdo del gozo que hallé en ti
se dibuja en el aire contrariado
de mi vivo sueño todavía, eternamente.
Háblame De La Lluvia
Como quisiera imaginar a aquél que desconozco…
Y cuando el desaliento me pedía volver…

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te encontré del olvido.
Y así escribí una historia.

La Biografía de mi ojo…

Cosas invisibles, enraizadas en el frío,
creciendo hacia esta luz disipada
en todo lo que alumbra.
Nada tiene fin.
La hora regresa al comienzo de la hora
en que respiramos: como si nada fueran.
Como si yo no pudiera ver nada
que no es lo que es.
 En el límite del verano y su calidez:
cielo azul, colina púrpura.
La distancia que sobrevive.
Una casa hecha de aire, y el flujo
del aire en el aire.
Como estas piedras
que se deshacen sobre la tierra.
Como el sonido de mi voz en ti que dice:
“¿Donde estás que no te veo?”
 

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